18/7/18

Reseña del disco «Child in the Woods» de la banda «Flynotes»

Desde Rusia el sello «Satanath» me envía un nuevo paquete con sus novedades, en el que se incluyen varios discos nuevas y bandas nuevas, la verdad es que esta gente se lo curra muchísimo y el trato que recibo de ellos es genial.

Arranco esta nuevo escuchado con una banda que escogí a dedo, y solo por el estilo: post-metal instrumental.



Desde la estepa rusa llega esta banda, «Flynotes» con su sonido hipnótico y astral, de expansión del alma hacia el cosmos en un viaje de ida del que volveremos cambiados para siempre. Con tan solo ocho cortes este power trio destaca muchísimo en todo lo que tocan, personalmente creo que es una banda para muy poca gente, pero a los que llegue van a saber como disfrutarlo, con el volumen a tope, tumbados, cerrando los ojos y dejándose llevar por los instrumentos de; Rytov Ilya (bajo), Komarov Roman (guitarra) y Kovalev Aleksandr (batería).

 Con una duración por tema, para mi gusto, corta, aunque no en todos claro, tendremos el ejemplo de «Green Rodeo» de casi 9 minutos de caña, pero la media serán unos 4-5 minutos. Tampoco podemos dejar de lado todos los sonidos que meten a mayores, para crear ese ambiente de expansión sensorial que tanto nos gusta a los que disfrutamos con este tipo de bandas.

El set de canciones de este redondo queda así:

1 - Dark Floyd
2 - Wolf
3 - Green Rodeo
4 - Witch
5 - Flower Machine
6 - Marble-Antichrist
7 - Harvest Time
8 - Child in the Woods

Para escapar un poco de lo de siempre, y teniendo en cuenta que aquí sería un locura desmontar cada canción, os hablaré por encima de la idea general que me ha transmitido. Pero si que quiero dejar claro que «Green Rodeo» es una obra de arte y deberíais hacer todo lo posible por escucharla.

A nivel general nos encontramos con unas guitarras brutales y cambiantes, con riffs de distintas cadencias para narrarnos la historia que queramos oir, momentos de punteos que nos harán flotar con sonidos agudos a más graves con una digitación abrumadora. A esto hay que añadir las líneas del bajo, gordas, sonoras, pesadas, presentes y directas. Con la misma importancia que su compañero de seis cuerdas, con ese trabajo tan presente, y para mí, tan importante en el rollo instrumental, donde la guitarra trabaja los solos, pero el bajo trabaja el espacio llenándolo para que no decaiga el tema y crear una base sobre la que puedan trabajar las cuerdas. Para rematar tenemos a la batera con un trabajo de platillos y membranas, con un juego de florituras y adornos acojonante haciendo que cada tema mejore un 200%, y pasa lo mismo que con sus compañeros, está siempre, llenando todo, como una más, y eso es algo que agradezco mucho, el hecho de que los tres estén al mismo nivel, creando un sonido muy solido y pesado, de ese que tanto me gusta, y repito, y gustará a los seguidores de este tipo de bandas.
Aunque he dejado claro mi favorita, debo decir que el disco en general es una pasada, cada corte tiene algo en lo que destaca y que lo hace único, así en secreto os diré que ya lo debo haber escuchado unas cinco veces seguidas y es uno que se va al coche para hacer viajes largos.

En definitiva, este cuarto trabajo de esta formación es uno de esos discos que todos debemos tener por casa, en especial a los que nos tira este estilo. Y yo haré todo lo posible por verlos en directo, debe ser un pasada.

Agradecer una vez más a la gente de «Satanath» el envío de estas joyas musicales.